1. Sobre la compañía

Fundada en 1961, Pinturas Montó inició su actividad en Valencia con la fabricación de colas vegetales y pinturas al temple. Con el paso de los años, evolucionó hacia la producción de pinturas plásticas decorativas, posicionándose como un referente en el sector.

Desde 1996, la empresa opera en sus instalaciones de 46.000 m² en Marines (Valencia), dotadas de tecnología avanzada para la fabricación y el control de calidad. La compañía mantiene una apuesta constante por la innovación, la sostenibilidad y la expansión internacional, con una capacidad productiva superior a 200.000 L diarios y presencia consolidada en múltiples países.

2. Producto a procesar

Pinturas Montó cuenta con un catálogo completo para el sector profesional y decorativo, que incluye:

  • Pinturas plásticas para interiores, en acabados mate, semimate y satinado.
  • Revestimientos para fachadas y exteriores (siloxánicos, monocapa, sistemas SATE).
  • Esmaltes al agua para múltiples superficies.
  • Masillas, imprimaciones y soluciones de preparación de superficies.
  • Sistemas tintométricos basados en bases, colorantes y software propio.
  • Productos técnicos: soluciones antihumedad, recubrimientos intumescentes, tratamientos para madera, pavimentos e instalaciones deportivas.

3. Objetivo del proyecto

Pinturas Montó detectó la necesidad de ampliar su capacidad productiva para la fabricación de grandes lotes de pintura blanca al agua, tanto para marca propia como para terceros. El objetivo principal era disponer de un flujo de producción continuo, estable y de alta eficiencia, que optimizara tiempos, recursos y costes operativos.

Aunque la empresa ya contaba con equipos de proceso, el incremento de la demanda exigía una línea completamente automatizada, capaz de integrar::

  • Fabricación
  • Envasado
  • Paletizado

A su vez, la instalación debía gestionar simultáneamente dos rangos de envases:

  • Formatos pequeños (hasta 5 L)
  • Formatos grandes (hasta 20 L)

Esto llevó al diseño de una línea bifurcada, flexible y de alta cadencia, capaz de cubrir las necesidades de rendimiento, precisión y eficiencia establecidas por Pinturas Montó.

 

4. Solución Oliver + Batlle

Oliver + Batlle diseñó e instaló una solución integral que combina la producción continua, automatización del envasado y control de calidad en línea.

Zona de Producción

Se instaló un Dispermix VF-400-E junto a dos tanques de 20.000 L ubicados sobre la plataforma existente del cliente.
Esta configuración permite:

  • Fabricar un nuevo lote mientras el otro está en proceso de envasado
  • Eliminar tiempos muertos
  • Mantener una alimentación constante hacia las líneas de envasado

Envasado – Línea bifurcada

Se implementaron dos líneas automáticas con una estructura común:

Línea para envases grandes (hasta 20 L)

Incluye:

  • Alimentación automática de envases mediante PAILMANAGER
  • Etiquetadora automática
  • Envasadora volumétrica Flash-25-T con:
    • Dos cabezales dosificadores
    • Dos tolvas independientes
    • Dispensador y cerrador de tapas
    • Controladora de peso con corrección automática
    • Sistema de rechazo

La controladora de peso se comunica con ambos dosificadores, ajustando automáticamente los volúmenes a dosificar según las desviaciones derivadas del comportamiento reológico de la pintura.

Línea para envases pequeños (hasta 5 L)

Incluye:

  • Mesa de alimentación semiautomática SQ
  • Etiquetadora automática
  • Envasadora volumétrica Flash-55-S, con un único cabezal dosificador, y con características equivalentes a la Flash-25-T .

 

5. Resultados

Producción continua:
Mientras la producción de un tanque de 20.000 L se dosifica hacia las líneas de envasado, el siguiente lote se fabrica en el segundo tanque, garantizando un flujo constante y eliminando tiempos muertos.

Optimización de tiempos de limpieza:
 Al trabajar exclusivamente con pintura blanca, la línea sólo requiere una limpieza semanal, reduciendo significativamente las horas de parada y los costes asociados.

Aumento de productividad:
La automatización completa y la capacidad para gestionar 29 formatos permiten cubrir tanto la demanda interna como la producción para terceros con mayor flexibilidad y rapidez.

 

Introducción

Si su proceso de fabricación de pinturas, selladores o masillas implica un cambio de viscosidad al ser agitado, usted está trabajando con tixotropía. Pero, ¿sabe cómo medir y controlar este fenómeno para garantizar la consistencia en el envase y la facilidad de aplicación?

La tixotropía es la propiedad reológica fundamental por la que algunos fluidos complejos modifican drásticamente su viscosidad, volviéndose más fluidos, cuando se les aplica una fuerza de cizalla (como la agitación). Este fenómeno es clave: el fluido tiene una alta viscosidad de equilibrio en reposo y se «licua» durante el trabajo.

A continuación, profundizaremos en el concepto, exploraremos la diferencia crucial con los fluidos pseudoplásticos y analizaremos cómo la tixotropía determina la elección de la maquinaria más eficiente en las fases de fabricación, acabado y envasado de sus productos.

1. Qué es la tixotropía y por qué es crucial en la viscosidad

El concepto técnico de la tixotropía implica la disminución de la viscosidad a lo largo del tiempo bajo un esfuerzo o gradiente de velocidad constante, seguida de una recuperación gradual de la viscosidad original (viscosidad de equilibrio) cuando dicho esfuerzo cesa.

Piénselo así: la pintura en el bote está espesa (alta viscosidad de equilibrio), pero al ser batida o aplicada con brocha, se vuelve fluida (baja viscosidad), permitiendo la aplicación. Una vez en la pared, el cizallamiento cesa y el producto recupera rápidamente su viscosidad inicial, evitando el descuelgue.

1.1. La diferencia clave: Tixotrópico vs. Pseudoplástico

Es común que la tixotropía se confunda con el comportamiento de los fluidos pseudoplásticos. Aunque ambos muestran una disminución de la viscosidad con el cizallamiento, la diferencia temporal es fundamental:

1.2. Reopécticos: El comportamiento opuesto (Anti-Tixotropía)

En contraste, los fluidos que exhiben el comportamiento opuesto a la tixotropía, donde la agitación constante provoca la solidificación o el aumento de la viscosidad con el tiempo, se denominan reopécticos o anti-tixotrópicos. Estos son productos significativamente menos comunes en la industria de recubrimientos.

tixotrópico vs pseudoplástico

2. Tixotropía y fabricación: La exigencia a la maquinaria industrial

La tixotropía no afecta a todas las formulaciones por igual. Productos como barnices, lacas y pinturas sintéticas y al agua tradicionales suelen ser no tixotrópicos. Sin embargo, productos de alta especialización como selladores para madera, pinturas para impermeabilización y masillas de reparación son eminentemente tixotrópicos.

A la hora de seleccionar la maquinaria de fabricación, es imperativo conocer el nivel de tixotropía del producto. El equipo de agitación debe cumplir dos requisitos clave para garantizar la homogeneidad:

  1. Ofrecer la potencia adecuada para romper la tixotropía inicial del fluido.
  2. Mantener una velocidad constante durante el tiempo necesario para alcanzar el estado de trabajo óptimo.

2.1. Equipos específicos para productos de alta tixotropía

Los equipos de Oliver + Batlle están diseñados para gestionar estos desafíos reológicos con alta eficiencia:

  • Dispermix dual: Indicado para productos de media y alta viscosidad que presentan una tixotropía moderada.
  • Mezcladora planetaria Hidrobat: La solución ideal para productos de alta viscosidad y muy tixotrópicos (y también pseudoplásticos), asegurando un trabajo intensivo y uniforme.

mezcladores productos tixotropicos

Es importante recordar que, una vez fabricados y detenida la agitación, el producto se enfría y aumenta su viscosidad, adquiriendo el estado de reposo adecuado para su aplicación final.

 

3. El desafío del envasado tixotrópico: Soluciones de dosificación y bombeo

El envasado de productos tixotrópicos presenta su propio conjunto de retos, siendo el principal la dificultad de extraer el producto del depósito debido a su alta viscosidad de equilibrio.

3.1. Vaciado de depósitos: Prensas hidráulicas y equipos volumétricos

Para facilitar el vaciado de depósitos portátiles (que a menudo alcanzan los 1.500 litros litros), se requieren equipos de extracción de alta fuerza:

  • Sistemas de prensa hidráulica (Prensa PH o PCH – TVH): La presión de prensado es capaz de extraer productos de media y alta viscosidad tixotrópica que de otro modo serían imposibles de bombear en reposo.

Una vez fuera del depósito, los sistemas de medición y dosificación más precisos son los de tipo volumétrico (como el DVB 250), que se pueden automatizar fácilmente con sistemas de transporte y cerrado de envases.

3.2. Envasadoras industriales: Gravimétricas y de desplazamiento positivo

En el portafolio de Oliver + Batlle contamos con soluciones específicas para distintas capacidades:

  • Envasadoras para bajo volumen (Ej. Modelo EM 52): Diseñadas para envasar productos muy tixotrópicos y de alta viscosidad en envases de hasta 250 cc (comunes en tintas offset o masillas de reparación).
  • Envasadoras para alto volumen (Ej. DG 60 o OB 130): Estas envasadoras gravimétricas se alimentan con bombas eléctricas de desplazamiento positivo del tipo de husillo, ya que estas manejan mejor la alta viscosidad y la naturaleza del fluido.

Nota de proceso: Para evitar problemas de aspiración en las bombas, es vital que los productos tixotrópicos permanezcan en agitación en el tanque de acabado durante la fase de envasado.

Conclusión: La necesidad de un control riguroso

La tixotropía es una propiedad compleja pero esencial para la calidad final de recubrimientos especializados. Entender la diferencia con los fluidos pseudoplásticos y aplicar el régimen de agitación y extracción correcto no solo garantiza un producto homogéneo, sino que optimiza el proceso de envasado.

No arriesgue la calidad de su formulación. Si desea garantizar que sus productos tixotrópicos se fabriquen y envasen con la máxima eficiencia y cumpliendo las especificaciones, necesita la maquinaria adecuada.

¡Actúe ahora! Le invitamos a contactar directamente con los especialistas de Oliver + Batlle para solicitar una asesoría técnica y descubrir qué equipos (agitadores, prensas o envasadoras) se adaptan mejor al perfil exacto de sus productos.

 

 

 

¿Sabe realmente si su lote de pintura cumplirá con las especificaciones de acabado, durabilidad y aplicación?

En el exigente proceso de fabricación de recubrimientos, el control de calidad no es opcional: es la garantía de rendimiento. Propiedades como la viscosidad, el peso específico o el color deben ser verificadas continuamente para asegurar que el producto final no solo sea aplicable, sino que también entregue el resultado deseado al cliente.

En esta guía técnica, analizaremos a fondo las 7 características fundamentales que debe controlar en su proceso de producción. Descubra los métodos, las unidades de medida y los equipos clave para dominar el control de la pintura y llevar la calidad de su formulación al siguiente nivel.

1. La viscosidad de la pintura: Concepto, unidades y medición esencial

El concepto de viscosidad se define como la resistencia interna de un líquido a fluir o derramarse. Esta resistencia se origina por el rozamiento entre las moléculas del fluido. Es, esencialmente, la característica opuesta a la fluidez: a mayor fluidez, menor viscosidad.


La unidad de medida oficial en el Sistema Internacional (S.I.) es el Pascal por segundo (Pa?s), aunque tradicionalmente se usa el Poise. En la industria se utiliza frecuentemente su submúltiplo, el centipoise (cP), ya que el agua tiene una viscosidad de 1,0020 cP a 20 ºC (1 cP=1mPa?s).

Nota técnica clave: La temperatura influye drásticamente en la viscosidad. Es obligatorio reportar la temperatura de medición; en la industria de la pintura, habitualmente se mide a 25 ºC.

Existen tres tipos de dispositivos líderes en el sector que pueden ayudarnos a medir la viscosidad de la pintura:

1.1. Viscosímetros de orificio: Copa Ford, Zahn y Gardner (Tiempo de fluido)

Estos dispositivos se basan en el «tiempo de flujo». Miden el tiempo, en segundos, que tarda un volumen de líquido en pasar a través de un orificio calibrado (con diferentes números de copa). Es un instrumento rápido y fácil de manejar, muy utilizado en la fabricación de tintas y adhesivos, si bien no son aconsejables para fluidos no newtonianos (cuya viscosidad varía con el esfuerzo aplicado).


1.2. Viscosímetro Stormer: Midiendo la viscosidad en Unidades Krebs (KU)

El viscosímetro Stormer utiliza un agitador normalizado con paletas que giran mediante la aplicación de pesos. Se calcula el tiempo que tarda en dar 100 revoluciones para un peso determinado. El resultado se expresa en Unidades Krebs (KU), utilizando una tabla de referencia como la ASTM D562.


1.3. Viscosímetro Brookfield: Principio de viscosimetría rotacional (cps)

Este sistema mide la viscosidad captando el par de torsión (torque) necesario para hacer girar, a velocidad constante, un husillo inmerso en el fluido. La medición que ofrece es en centipoises (cps).

¡Atención! Para realizar una medición correcta es crucial tomar la lectura siempre en el mismo momento desde el inicio de la agitación, especialmente en productos tixotrópicos, cuya viscosidad puede variar con el tiempo de esfuerzo.

2. Peso específico y densidad de la pintura: Cómo se calculan

Llamamos peso específico de una pintura al peso, expresado en kilogramos, de 1 litro de producto. Debemos diferenciarlo de la densidad, que es la cantidad de masa por unidad de volumen a una temperatura dada.

Para calcular estas propiedades se utilizan principalmente dos instrumentos:

  • Picnómetro: Consiste en un recipiente de volumen conocido (ej. 100 cc) con una tapa que tiene un rebosadero. Se llena, se pesa con una balanza de precisión, y su volumen conocido permite una medición muy precisa de la densidad o el peso específico.
  • Probeta: Se puede utilizar una probeta contrastada (ej. 100 cc), aunque, si bien el procedimiento es similar al del picnómetro, los resultados suelen ser menos precisos.

3.Tixotropía: El fenómeno de reducción de viscosidad al esfuerzo


La tixotropía es una propiedad fundamental en la pintura y en muchas tintas. Es la capacidad que tienen algunos líquidos o geles de disminuir su viscosidad cuando se les aplica un esfuerzo cortante (agitación).

Cuando el líquido está en reposo, las partículas están orientadas al azar, resultando en una alta viscosidad. Al agitarse, las partículas se orientan en la dirección del flujo, permitiendo que se deslicen mejor unas respecto a otras y, por tanto, disminuyendo la viscosidad.

4. Finura de molienda: El grado de dispersión y su impacto en el acabado


La finura de molienda es un indicador directo del grado de dispersión de una pintura; es decir, el diámetro aproximado de mayor tamaño de las partículas de pigmento y carga.


Este parámetro es crucial, ya que si el valor es inadecuado, afecta directamente a:

  • El color y el brillo finales.
  • La resistencia a la corrosión.
  • Problemas de sedimentación o floculación y flotación.

Para comprobar la finura, los instrumentos más utilizados son el grindómetro, el microscopio con análisis de imagen o los sistemas láser.

5.El color de la pintura: Medición, coordenadas y espectrofotometría


El color es una sensación visual subjetiva, pero su medición debe ser objetiva y precisa. Para definir el color en la industria se requiere: el objeto, el iluminante y el detector.

Para medir el color de forma precisa se utiliza el sistema CIELab, basado en una curva de reflectancia. Este sistema establece:

  • L: La claridad (más o menos blanco/oscuro).
  • a y b: La cromaticidad (tono y saturación del color).

El instrumento clave es el espectrofotómetro de reflectancia, que no solo calcula la curva y las coordenadas, sino que es vital para la igualación de color al determinar las cantidades exactas de colorante.


5.1. Fuerza colorante: Capacidad de coloración de un pigmento

La fuerza colorante es la capacidad que tiene un pigmento o pintura para colorear cuando se mezcla con blanco o con otro color.

Se mide mediante la relación “pigmento coloreado / pigmento blanco” necesaria para alcanzar una “profundidad de color estándar determinada”. El análisis se realiza con el espectrofotómetro sobre extensiones de la muestra y el patrón.


5.2. Poder cubriente (Opacidad): ¿Cómo ocultar la superficie?

El poder cubriente es la capacidad de la pintura de ocultar el color de la superficie sobre la que se ha aplicado (opacidad).

Depende del tipo y porcentaje de pigmento y, fundamentalmente, de la relación entre los índices de refracción del pigmento y del medio. A mayor diferencia entre índices, mayor será el poder cubriente.

Se mide mediante la relación de contraste (RC=Rn/Rb), que indica qué tan cerca está de la cubrición total, analizando la reflectancia sobre cartulinas de contraste blanco-negro con un espectrofotómetro.

6. El brillo: Reflejo especular y medición por ángulos (Brillómetro)


El brillo o reflexión especular es la capacidad que tiene la película de pintura para reflejar la luz que recibe. Cuanto más lisa es la superficie, más brillante será. Esta propiedad depende principalmente del tipo de resina utilizada.

Para medir la cantidad de luz que refleja la superficie se utiliza el reflectómetro o brillómetro, realizando mediciones en ángulos específicos según el acabado:

  • Ángulo de 20º: para superficies muy brillantes.
  • Ángulo de 60º: para superficies de brillo intermedio.
  • Ángulo de 85º: para superficies mates o casi mates.

El resultado se expresa como el porcentaje de luz reflejada respecto a un patrón de referencia que se toma como 100.

7. Controles adicionales en la fabricación de pinturas y conclusión


Dominar la viscosidad, el color y el poder cubriente son pasos esenciales, pero el control de calidad no termina ahí. En la fabricación de pinturas líquidas, también se deben analizar la estabilidad, la floculación, la flexibilidad o la formación de piel. En la pintura seca, se controlan el espesor, la dureza, la adherencia y la lavabilidad.

La calidad de su producto final depende directamente de la precisión de sus equipos de control y fabricación.

Desde Oliver + Batlle, esperamos que esta guía técnica le sea de máxima utilidad para optimizar sus procesos. Si busca soluciones de agitación, dispersión o envasado que garanticen el cumplimiento riguroso de estas características, le invitamos a consultar nuestro catálogo de maquinaria industrial o a contactar con nuestro equipo experto para una asesoría personalizada.

 

En la industria de los materiales para aplicaciones técnicas -desde plásticos hasta recubrimientos especializados-, la incorporación de sólidos finos en sistemas de base aceite supone un desafío clave en términos de mezcla y estabilidad del producto. Cuando se trabaja con materias primas altamente viscosas como el polybuteno (PIB) o aceites minerales, lograr una dispersión homogénea, sin aire incorporado y con una estabilidad garantizada a largo plazo requiere un diseño de proceso preciso y equipos adaptados a las exigencias del producto.

En este contexto, OLIVER + BATLLE fue seleccionada por una empresa del sector para llevar a cabo un proyecto de co-desarrollo técnico. El objetivo era validar la viabilidad industrial de incorporar hasta un 4% de sílice pirogénica en dos sistemas oleosos distintos, manteniendo la integridad reológica de la formulación y asegurando una producción escalable.

Objetivo del proyecto: validar la incorporación de sílice pirogénica en medios oleosos

El proyecto partía de una necesidad concreta del cliente: desarrollar un proceso capaz de incorporar eficientemente una carga del 4% de sílice pirogénica en dos tipos de matrices base aceite:

  • Polybuteno
  • Aceite mineral

Ambas presentaban características de alta viscosidad, lo que supone un reto importante al momento de dispersar polvos de baja densidad y evitar fenómenos como la aireación o la separación de fases.

Los objetivos definidos fueron:

  • Verificar la compatibilidad del sistema de dispersión con los componentes seleccionados
  • Validar la dispersión homogénea de la sílice sin aire incorporado ni defectos visibles
  • Comprobar la viabilidad técnica del proceso a escala piloto con vistas a una futura implementación industrial

Solución técnica en tres fases: desde el laboratorio hasta el equipo piloto

Para abordar este reto, OLIVER + BATLLE propuso una estrategia por etapas, que incluyó el uso de su laboratorio de pruebas internas, el desarrollo de un equipo piloto adaptado y una validación conjunta del proceso.

 

  • FASE 1 – Pruebas de laboratorio

Las primeras pruebas se realizaron en el laboratorio técnico de OLIVER + BATLLE, utilizando una mezcladora planetaria con capacidad para reproducir condiciones de mezcla en medios de alta viscosidad.

  • Se llevaron a cabo ensayos con diferentes parámetros de dispersión y tiempos de incorporación
  • Todo el proceso fue registrado en vídeo para su validación remota por parte del cliente
  • Los resultados fueron muy satisfactorios: se consiguió una dispersión homogénea, sin formación de aire ni separación de fases, lo que superó las expectativas iniciales.

 

  • FASE 2 – Diseño y entrega de una solución piloto a medida

Una vez validado el proceso, se diseñó y fabricó una unidad piloto totalmente personalizada:

  • Mezcladora planetaria MPVDV-30, adaptada a las exigencias del producto
  • Sistema de carga de sólidos por vacío, que garantiza una incorporación limpia, segura y libre de contaminación
  • Configuración plug & play, lista para ser integrada en el entorno de I+D del cliente

Este diseño permitió simular con precisión las condiciones del proceso de producción sin comprometer la ergonomía ni la seguridad operativa.

 

  • FASE 3 – Validación conjunta del proceso

La unidad MPVDV-30 fue instalada temporalmente en las instalaciones de OLIVER + BATLLE para llevar a cabo una validación conjunta (FAT + SAT) con presencia directa del cliente.

Durante esta fase se produjeron 8 lotes de producto real, lo que permitió evaluar en condiciones reales:

  • El rendimiento del equipo en entornos de alta viscosidad
  • La calidad de dispersión y homogeneidad del producto
  • La fiabilidad del sistema de carga por vacío
  • La posibilidad de transitar sin fricciones del entorno de laboratorio a producción

Resultados del proyecto: dispersión eficiente y sin defectos en sistemas de base aceite

La solución técnica implementada por OLIVER + BATLLE permitió al cliente alcanzar todos los objetivos definidos para el proyecto, destacando los siguientes resultados:

  • Validación del proceso de dispersión con materias primas reales
  • Incorporación eficaz de sílice pirogénica sin aire ni separación
  • Diseño de equipo piloto adaptado a las características reológicas del producto 
  • Transición fluida entre laboratorio, FAT y producción sin incidencias 
  • Capacitación del cliente para continuar con el desarrollo en sus instalaciones

Conclusión: una solución de mezcla validada para formulaciones complejas en bases oleosas

Este proyecto demuestra cómo la combinación de experiencia en ingeniería de procesos, validación en laboratorio y diseño de equipos personalizados permite superar retos técnicos complejos en formulaciones industriales. La incorporación de sólidos finos en matrices de alta viscosidad es posible con el sistema adecuado de dispersión y una estrategia de escalado progresiva.

Gracias a esta colaboración, el cliente puede continuar ahora con el desarrollo de sus productos con una solución fiable y contrastada, respaldada por los estándares de calidad de OLIVER + BATLLE.

 

En el sector del control fitosanitario, la fabricación de productos viscosos como geles o emulsiones presenta desafíos significativos, especialmente cuando incorporan sólidos orgánicos, grasas y azúcares cristalinos de comportamiento abrasivo. Estos productos requieren procesos de alta precisión para asegurar la calidad, la seguridad y la estabilidad, y su elaboración se complica todavía más cuando deben fabricarse en zonas clasificadas ATEX debido a la presencia de disolventes inflamables o polvos explosivos.

Para responder a estos retos, Oliver + Batlle desarrolló una solución de proceso completa, orientada a la fabricación de lotes de 500 litros con productos de viscosidades comprendidas entre 60.000 y 250.000 mPa·s, capaces de trabajar con temperaturas de hasta 90ºC, incluyendo control automático de todo el proceso mediante recetas programadas y trazabilidad completa.

OBJETIVOS DEL PROYECTO: óptima fabricación de productos viscosos

El objetivo consistía en implantar una unidad productiva propia, totalmente automatizada, que permitiera fabricar geles y emulsiones con sólidos orgánicos y grasas, minimizando la intervención manual, optimizando los tiempos de proceso y garantizando las condiciones de seguridad en entorno ATEX. La instalación debía:

  • Aceptar productos abrasivos como azúcares cristalinos.
  • Trabajar en vacío durante fases del proceso.
  • Permitir el calentamiento y enfriamiento controlado.
  • Garantizar la transferencia del producto a las líneas de envasado ya existentes.
  • Ofrecer un sistema de recetas programables paso a paso.

LA SOLUCIÓN TÉCNICA DE OLIVER + BATLLE para la fabricación de productos viscosos

La solución estándar propuesta incluyó

  1. Mezcladora planetaria HIDROBAT MPVDV-700, equipada con:
    1. Tres palas con movimiento planetario y velocidad variable de 60/180 rpm
    2. Rasqueta lateral en PTFE intercambiable
    3. Dispersor central con pala Cowless dentada, velocidad variable de 500/1500 rpm
    4. Cabezal con elevación hidráulica, con sonda de temperatura y transmisor de presión
    5. Cuadro de mandos integrado
  2. Depósitos portátiles, con las siguientes características:
    1. Construcción en acero inoxidable AISI 304L, con interior pulido brillante
    2. Capacidad total de 700 litros y capacidad útil de 525 litros
    3. Refuerzo estructural para trabajar en vacío y con prensa
    4. Camisa de calentamiento y refrigeración en pared lateral y fondo, con aislamiento
    5. Válvula de bola de descarga
  3. Sistema de vacío, compuesto por condensador de 2m² y bomba de vacío específica para garantizar las condiciones de presión requeridas.
  4. Sistema de control SCEM II, con PLC y terminal de operador con pantalla HMI, que permite:
    1. Controlar todas las variables del proceso (tiempo, temperatura, precisión, velocidad, consumos eléctricos)
    2. Programar, almacenar, y ejecutar recetas de fabricación
    3. Generar ficheros CSV y comunicarse con el sistema informático del cliente
    4. Controlar periféricos asociados (bomba de vacío, termorregulador, chiller, etc.)
  5. Tapa prensa portátil tipo TVH-700, para el vaciado eficiente de productos altamente viscosos en depósitos móviles.
  6. Termorregulador capaz de producir agua caliente hasta 90ºC para el calentamiento del producto, y circuito de refrigeración con agua fría a 7ºC mediante un chiller y depósito de mezcla con todos los accesorios necesarios.

RESULTADOS

La instalación desarrollada por Oliver + Batlle permitió al cliente fabricar los productos con total seguridad y fiabilidad en zona ATEX, aplicando el control de recetas programables y la trazabilidad completa de cada lote. Además, la regulación automática de la temperatura durante todo el proceso asegura una calidad constante, evitando variaciones y minimizando los errores.

Gracias a este sistema, se logró una operación sosteniblerepetitiva y optimizada en tiempos y recursos, mejorando el rendimiento global de la línea de fabricación y reduciendo riesgos de contaminación cruzada o problemas de manipulación manual.

CONCLUSIÓN

Este proyecto demuestra cómo la ingeniería de procesos aplicada a productos especiales de alta viscosidad, junto con la experiencia de Oliver + Batlle en entornos ATEX, puede aporta soluciones compactas, seguras y altamente automatizadas. Una opción estandarizada que se adapta a las necesidades de sectores como biocidas, adhesivos, recubrimientos de alta viscosidad y formulaciones químicas exigentes, asegurando eficienciacalidad y total seguridad en el proceso.